Sellix Acceder a mi espacio
Marketing para empresas, comercios y cooperativas de consumo

Un modelo escribe una promoción para cualquier comercio. Acá escribís la del tuyo.

Pedile a una IA «un posteo para mi almacén» y te va a dar un posteo para un almacén: correcto, rápido y que el de la esquina podría firmar igual. Sellix guarda primero lo que hace que tu negocio sea el tuyo —qué vendés, a quién, cómo hablás, qué nunca decís y los hechos que podés afirmar— y después comprueba con código que lo que sale no diga lo que vos no dirías, ni invente un número que no es tuyo.

Entrás con tu cuenta de Google y tu espacio de trabajo se crea al entrar, sin tarjeta. Para sumar a tu equipo, se manda una invitación por correo desde el panel.

el modelopropone
publicarlo decidís vos
cada pieza3 comprobaciones
hacia un proveedor de IAsolo si lo autorizás

Qué hace

Tres cosas, y las tres están construidas y probadas. Lo que todavía no está, está más abajo con su nombre.

El contexto de tu negocio, guardado y versionado

Qué hacés, a quién le servís, por qué a vos y no al de al lado, cómo hablás, lo que nunca decís, y los canales donde publicás con su límite de caracteres.

Y lo que más importa: los hechos que se pueden afirmar, como una lista cerrada. «Veinte años en la misma esquina», «repartimos en el día», «trabajamos con catorce cooperativas». Lo que no está en esa lista, no se dice.

guardar no pisa: crea una versión nueva

Campañas, promociones y comunicaciones

Una campaña es un objetivo con fechas. Adentro van las piezas: la promo del jueves, el aviso de la compra conjunta del mes, el correo a los socios. Las escribís vos o se las pedís a la IA.

Cada pieza queda anotada con quién la escribió —una persona o qué modelo— y contra qué versión de tu contexto.

la campaña recuerda con qué contexto se planificó

Nada se publica sin que una persona lo apruebe

Todo nace en borrador. No hay ningún camino automático a «aprobado»: alguien lo lee, se hace cargo, y queda anotado quién y cuándo.

Y una pieza con objeciones que frenan no se puede aprobar hasta que se corrija. Esa negativa vive en la base de datos, no en la pantalla.

quién aprobó qué, con fecha y motivo

Qué se comprueba antes de que puedas aprobar

Pedirle a un modelo que no invente números no alcanza: un modelo que recibe esa instrucción igual los inventa. La diferencia entre un producto y una promesa es que el producto lo comprueba después, con aritmética sobre el texto.

1

Lo que dijiste que nunca decís

Se compara sin tildes y sin mayúsculas, y atrapa el plural: si prohibiste «liquidación», también atrapa «liquidaciones». Una prohibición que se esquiva agregando una letra no es una prohibición. Frena.

2

Números que no salen de ningún hecho tuyo

Un porcentaje que no está ni en tus hechos declarados ni en lo que vos pediste frena: un porcentaje inventado es la mentira comercial clásica. Cualquier otro número solo avisa, porque «3 pasos» y «2x1» son números y no son afirmaciones.

3

El largo del canal

Contra el límite que vos declaraste para ese canal, no contra uno que supusimos nosotros. Un cartel que no entra no es un cartel. Frena.

4

Y te dice qué comprobó

Siempre, incluso cuando no encontró nada. «Sin objeciones» puede querer decir «está todo bien» o «no había contra qué medir», y confundir las dos es cómo una revisión deja de servir sin que nadie se entere.

A quién le sirve

A cualquier organización que tenga que comunicar seguido y no tenga un equipo de marketing adentro. No hay reglas de ningún rubro escritas en el sistema: lo que sabe de tu negocio es lo que vos cargaste.

Comercios y pymes

La promo de la semana, el aviso de un producto nuevo, el posteo que hay que escribir un martes a las once de la noche. Con tu tono y sin inventar descuentos que no diste.

Cooperativas de consumo

La comunicación de la compra conjunta, el aviso a los socios, la circular del mes. Varias personas escribiendo sobre lo mismo, con un solo contexto compartido y con quién aprobó cada cosa anotado.

Distribuidores y marcas

Campañas con fechas, piezas por canal y una lista cerrada de lo que se puede afirmar — que es lo que evita que cada persona del equipo prometa algo distinto.

Qué ya funciona y qué todavía no

Esta sección existe a propósito. Un producto que enumera lo que va a existir junto a lo que existe convierte la primera decepción en una sospecha sobre todo lo demás, incluido lo que sí era cierto.

Ya funciona

Contexto de marca versionado · campañas con objetivo y fechas · piezas escritas por vos o propuestas por IA · la revisión de las tres comprobaciones · la compuerta de aprobación · la bitácora de quién movió qué · varias personas en la misma organización, con los datos de cada organización aislados de las demás · y el permiso explícito para que algo salga hacia un proveedor de IA.

Y para que lo anterior no trabaje a ciegas, la plataforma también lee la información de tu negocio: cargás una planilla de ventas, precios o compras y el sistema te dice qué contiene de verdad y qué no se puede afirmar sin que vos decidas. Es la materia prima de los hechos que después tu contenido puede citar.

construido, con pruebas automáticas que lo sostienen

Todavía no

No publica en ninguna red. Escribís, revisás y aprobás acá; publicar lo hacés vos. Marcarlo como publicado es un botón, no una integración.

Tampoco hay todavía calendario de campañas, audiencias y segmentos, ni métricas de resultados.

Y hay un motor que lee tus planillas de compras y precios y encuentra lo que nadie fue a buscar —un costo que subió y un precio que no se movió, con el archivo y la fila como evidencia—. Está escrito y probado, y todavía no está conectado a la pantalla. Es lo que sigue.

dicho acá para no tener que descubrirlo adentro

Cómo se sostiene

Cuatro propiedades del sistema, no cuatro adjetivos.

1

El modelo no escribe el estado de tu organización

Propone texto. Lo que se guarda como aprobado, publicado o descartado lo mueve una persona, y queda registrado. Es la misma regla en todo el sistema: lo probabilístico propone y lo determinístico decide.

2

La revisión es la misma en todos lados

La que ves mientras escribís, la que corre al guardar y la que decide si podés aprobar son la misma función. Si fueran dos, lo que se ve en verde podría rechazarse al aprobar.

3

Tus datos no salen sin que lo autorices

Pedirle una pieza a la IA manda tu contexto de marca a un proveedor externo, y eso requiere que un administrador de tu organización lo autorice explícitamente. Mientras no lo haga, el resto del producto funciona igual.

4

Lo que la revisión no prueba, lo dice

No juzga si el texto es bueno ni si suena a tu marca, y que una pieza pase la revisión no quiere decir que lo que dice sea cierto. Se comprueban tres cosas y se nombra cuáles.

Cargá tu contexto y pedí la primera pieza

Lleva unos minutos escribir qué hacés, cómo hablás y qué podés afirmar. Desde ahí, todo lo que salga ya es de tu negocio y no de cualquiera del rubro.